Expertos nacionales e internacionales entregan decálogo para afrontar la violencia escolar en Chile
18 / 06 / 2013
- Profesora de Ingeniería Industrial UDP, Virna Gutiérrez, participó con el estudio “Influencia de la intimidación (bullying) y la relación profesor-estudiante sobre el rendimiento en Pisa 2009

La ocasión reunió a más de 500 investigadores, expositores, docentes y expertos en materia de violencia y convivencia escolar.
Con la presentación de un decálogo que propone 10 medidas para enfrentar la violencia escolar en Chile a nivel de política pública, finalizó el “V Congreso Iberoamericano de Violencia Escolar: Conversar la cultura escolar para construir convivencia”, que en esta ocasión reunió durante tres días a más de 500 investigadores, expositores, docentes y expertos en materia de violencia y convivencia escolar en la Universidad Diego Portales.
El decálogo, firmado por representantes de las 13 instituciones participantes en el congreso (Universidad Diego Portales, P. Universidad Católica de Valparaíso, Universidad Andrés Bello, Observatorio de Violencia Escolar, P. Universidad Católica, Valoras UC, Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura, Universidad de Concepción, Universidad Academia de Humanismo Cristiano, Fundación Paz Ciudadana, ANCORA, Universidad Santo Tomás y Fundación Paréntesis), es sólo el punto de partida para trabajar un tema que trasciende a la toda sociedad chilena. Según cifras de la Superintendencia de Educación, desde septiembre del 2012 a abril del 2013 ha habido 2936 denuncias por maltrato a estudiantes, siendo las regiones Metropolitana y de Valparaíso, las que presentan mayor número de denuncias.
Educación y Desarrollo
La conferencia inaugural estuvo a cargo del Secretario General de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura, el profesor Álvaro Marchesi, quien destacó las principales problemáticas que afectan a la convivencia de los estudiantes tanto en su círculo familiar, como en sus relaciones con la sociedad y las escuelas a las que acuden.
“En la convivencia se refleja gran parte de nuestra vida, pero es totalmente sorprendente que durante el tiempo educativo las escuelas le dediquen tan escasa atención a la convivencia entre los pares, que es uno de los núcleos fundamentales de nuestra vida y de nuestro desarrollo”, agregó.
Para combatir la violencia escolar y promover la buena convivencia entre los pares, el profesor español propuso una serie de medidas, entre las que destacan las actividades prosociales, ya que a su juicio, “la escuela debería favorecer, a partir de los 12 ó 14 años, que los alumnos pudieran colaborar con actividades en la escuela o fuera de ella con el objetivo de ayudar a otros, es decir, que el alumno sienta que está vinculado a una comunidad en donde hay que echar una mano. En definitiva, el alumno tiene que buscar hacer algo positivo porque al final de cuentas dichas acciones elevan enormemente su autoestima”.
Entregando una responsabilidad a diferentes estamentos, Marchesi destacó que cada ente debe tener un rol esencial para mejorar el bienestar y la convivencia. La sociedad debe abogar por la igualdad, participación y una solución negociada de los conflictos. La familia debe aportar con sensibilidad y disciplina suave; afecto y principalmente comunicación. Las escuelas deben entregar formación a sus profesores, procurar cuidado y bienestar emocional, entregar herramientas de liderazgo; se debe otorgar participación a los alumnos en un clima de confianza y comunicación.
Políticas públicas para combatir la violencia escolar
La Universidad Diego Portales, a través del estudio “Influencia de la intimidación (bullying) y la relación profesor-estudiante sobre el rendimiento en Pisa 2009”, también busca proponer soluciones e impulsar políticas públicas que combatan directamente la violencia escolar, a través de la medición del clima en las salas de clases, la relación profesor-estudiante e intimidación.
El trabajo de las académicas UDP María Isabel Toledo (Facultad de Sicología) y Virna Gutiérrez (Facultad de Ingeniería) analizó los efectos del clima en el aula en el rendimiento escolar usando los testimonios de directores de 30 colegios de Santiago (públicos, privados y particular-subvencionados). Los resultados se expusieron el 2012 y concluyen que mayores niveles de intimidación en la escuela se asocian con un menor rendimiento en matemáticas y lectura. Igualmente, los estudiantes que perciben relaciones positivas con sus profesores demostraron mayor rendimiento académico en dichas asignaturas, lo cual da cuenta que el desarrollo académico y social se encuentran íntimamente relacionados.
En este contexto, temas como la prevención del bullying en la era digital, el bullying y los derechos humanos, el desgaste profesional de los docentes y el bullying homofóbico, se abordaron desde una perspectiva socioeducativa durante los tres días de congreso, de manera de entregar herramientas que permitieran entender el rol de la empatía, la importancia de crear escuelas inclusivas y la reparación de las víctimas.
Los planes de apoyo del gobierno
A nivel de políticas públicas, la coordinadora Nacional de Transversalidad Educativa del Ministerio de Educación, Cecilia Mckay, aseguró que el foco central del Ministerio de Educación no está puesto en la violencia escolar como un fenómeno aislado, sino que “el objetivo es poner énfasis en la formación de niños, niñas y adolescentes para que sean capaces de convivir armónicamente en sus familias, escuelas, barrio y en los diversos entornos en los que se desenvuelven”.
Para cumplir con este cometido, el MINEDUC cuenta con la política nacional de convivencia escolar, así como con programas de apoyo ministeriales, entre ellos, el plan Escuela Segura, el programa de apoyo en la Gestión del Clima y la Convivencia Escolar y el Plan de apoyo compartido, los que consideran entre sus ejes centrales, el desarrollo de estrategias para promover la gestión y la formación en convivencia escolar.
DECÁLOGO
1. “La violencia escolar debe ser discutida en el marco de la con-vivencia escolar, y entendida como una resultante de las maneras de enfrentar las dificultades de la convivencia”.
2. “La lucha por una escuela libre de violencia es la lucha por una educación de calidad; y el elemento que más influye en la calidad de la educación es la calidad de la convivencia”.
3. “La violencia escolar es un problema social que transciende el sistema escolar”.
4. “Nadie es violento en sí mismo, los sujetos ingresan a situaciones violentas”.
5. “La escuela es un espacio de reproducción pero también de formación ciudadana que puede influir en la recreación de una sociedad orientada al bienestar de toda la comunidad”.
6. “Abordar la violencia escolar es responsabilidad de todos los actores de la sociedad, no sólo de las escuelas”.
7. “No basta reaccionar frente a la violencia, es necesario construir una convivencia positiva y nutritiva para el bienestar de todos”.
8. “Es necesario escuchar y conversar sobre las experiencias y argumentos de todos los actores que la realizan/sufren directa o indirectamente”.
9. “La efectividad para combatir la violencia escolar requiere sistematizar, evaluar y ajustar permanentemente las líneas de intervención que se realicen”.
10. “La violencia escolar no debe tratarse como un espectáculo. Tenemos que cambiar la manera de mirar la violencia y abordarla en forma interdisciplinaria e involucrando a todos los actores”.
