Louis de Grange - Emol TV
10 / 10 / 2024
“Lo que ocurre es que la definición de hallazgo arqueológico no es clara, por lo tanto queda la interpretación de los arqueólogos, de los integrantes del Consejo de Monumentos Nacionales, y puede ir desde una momia, por ejemplo, o puede ir desde una ruina hasta una tapita de vidrio, una botella, un pedazo de periódico. Por lo tanto, como hay tanta discrecionalidad, al final se llega al extremo de que todo tiene interés arqueológico para alguien y por lo tanto se generan atrasos muy significativos en el plazo de los proyectos, pero también generan sobrecostos enormes en proyectos, y estoy hablando sobre costos de decenas de millones de dólares, y yo creo que esos dos aspectos son lo más grave”, señaló el decano de la Facultad de Ingeniería y Ciencias UDP.
“Hay mucha discrecionalidad en eso y el otro aspecto grave es que el Consejo de Monumentos Nacionales no tiene superior jerarquía. ¿Eso qué significa? Que no le rinde cuentas a nadie y puede atrasarse tres, cuatro, seis meses o nueve meses en el reporte de los informes, generando con eso un sobrecosto y un atraso importante en proyectos fundamentales para la comunidad, como puede ser, por ejemplo, una línea de metro”, agregó De Grange.
