UDP lidera hallazgo publicado en Nature que podría cambiar la forma de entender los sistemas planetarios
El descubrimiento representa la evidencia más sólida obtenida hasta ahora de un exosatélite y abre un nuevo campo para el estudio de los sistemas planetarios.
23 / 07 / 2026
Kevin Hoy, investigador del Instituto de Estudios Astrofísicos de la Universidad Diego Portales y autor principal del estudio, junto a Alice Zurlo, profesora titular de la Facultad de Ingeniería y Ciencias y directora del Núcleo Milenio YEMS (Young Exoplanets and their Moons), integran el equipo internacional que publicó en la revista Nature la primera detección plausible de un exosatélite.
Publicado este miércoles 22 de julio, el estudio marca un hito en la búsqueda de satélites naturales fuera del Sistema Solar y abre nuevas interrogantes sobre la formación y clasificación de los cuerpos celestes.
Este artículo presenta evidencias de un objeto de masa comparable a la de Júpiter que orbita una enana marrón en el sistema CD-35 2722. El descubrimiento fue posible gracias a observaciones realizadas con el Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO), en Chile, y plantea nuevos desafíos para comprender cómo se clasifican los objetos que conforman el universo.
Para Kevin Hoy, autor principal del estudio, la singularidad del sistema obliga a repensar los conceptos tradicionalmente utilizados por la astronomía. “Este sistema es algo difícil de definir usando palabras basadas en nuestro Sistema Solar, como ‘planeta’ y ‘luna’. El exosatélite es claramente lo suficientemente masivo como para ser un planeta, pero no orbita una estrella, aunque orbita un objeto que orbita una estrella. Ser la tercera en discordia de este sistema nos hace querer llamarla luna, aunque no se parezca en nada a las pequeñas lunas rocosas que tenemos en nuestro sistema”, explicó el estudiante.

Un sistema que desafía las categorías astronómicas
Hasta la fecha se han confirmado más de seis mil exoplanetas, pero ningún satélite natural fuera del Sistema Solar había sido detectado con evidencia tan sólida. En este caso, el objeto descubierto no orbita un planeta, sino una enana marrón, un cuerpo demasiado masivo para ser considerado un planeta y demasiado pequeño para convertirse en una estrella.
Alice Zurlo señaló que esa configuración convierte al sistema en un caso único: “El satélite que damos a conocer es un cuerpo gaseoso gigante que orbita a un compañero de alta masa, que a su vez tiene varias veces la masa de Júpiter”.
Para la académica este hallazgo también obliga a replantear las categorías tradicionales con las que se describen los objetos del universo. “En el Sistema Solar tenemos una clara delimitación entre los planetas y el Sol, así que definir cosas como las lunas es sencillo. En el sistema CD-35 2722, donde difuminamos las líneas entre estrellas, planetas y lunas, todo se vuelve más complicado de describir”, sostuvo.
Más allá de su clasificación, la investigadora destacó el impacto científico del descubrimiento. “Por exótico que sea, este sistema es realmente único y representa un avance: la primera detección plausible de un exosatélite”, afirmó.
Un avance para la exploración de nuevos sistemas planetarios
Para realizar el descubrimiento, el equipo utilizó el instrumento CRIRES+, instalado en el Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral. Mediante el método de velocidad radial, los investigadores detectaron pequeñas oscilaciones en la enana marrón provocadas por el objeto que la orbita, obteniendo la evidencia más sólida hasta ahora de un exosatélite.
Además de representar un hito para la astronomía, el hallazgo abre nuevas oportunidades para comprender cómo se forman y evolucionan sistemas planetarios distintos al nuestro. En esa línea, el futuro Extremely Large Telescope (ELT) de ESO permitirá detectar exolunas de menor tamaño y profundizar el estudio de este tipo de objetos, contribuyendo a ampliar el conocimiento sobre la diversidad de sistemas planetarios del universo.
La investigación también contó con la participación de los investigadores del Instituto de Estudios Astrofísicos de la Universidad Diego Portales Pablo A. Peña R. e Ilaria Giovannini, reforzando el aporte de la Facultad de Ingeniería y Ciencias a este avance científico internacional.
