Louis de Grange - Radio La Metro
25 / 07 / 2024
“Yo creo que un 80 o 90% de los conductores va a quedar fuera del mercado, porque básicamente lo que establece el reglamento son tres restricciones que a mi juicio, y a juicio de varios otros especialistas, son innecesarias. Una, respecto al tamaño de los vehículos, específicamente a la cilindrada; recordemos que el reglamento y la ley Uber se basa muy fuertemente en el Decreto 212, del año 94, es decir de hace 30 años atrás, cuando la tecnología de los autos eran completamente distintas. Lo primero que te exigen es una cilindrada mínima de 1.4 (…) Ese es el primer punto, deja una parte importante de los conductores y los vehículos fuera”, señaló el decano de la Facultad de Ingeniería y Ciencias UDP.
“Lo segundo es la antigüedad del vehículo, están exigiendo 10 años de antigüedad, y eso también depende nuevamente del estándar de los vehículos. Pero lo complicado es que los autos que se inscriban nuevos o que se inscriban después de aprobado el reglamento, tienen que ser todos nuevos, y eso ya es mucho más complicado, porque muchas personas muchas familias usan el auto propio, de 4 o 5 años de antigüedad, para hacer esporádicamente Uber”, continuó.
“Y lo tercero que también afecta a los conductores es la exigencia de Clase A Profesional, que esa es más debatible, pero no hay evidencia empírica, en Chile al menos, no conozco en ninguna parte del mundo, que demuestre que los conductores con licencia Clase A conducen mejor o tienen menos accidentes que aquellos que cuentan con licencia Clase B”, agregó De Grange.
